POBRE FELIZ ARLEQUIN
Un día mi pata me cuenta alguito sobre su íntima vida. Me gustó y sin querer queriendo, escribo. Ups... La foto la ponen ustedes.
Soñábamos con cazarnos perdón casarnos, por civil, por iglesia por lo que chucha sea, pero pensábamos en unir nuestras vidas para siempre, hasta que la muerte nos separe como dice el curita en la iglesia. Soñábamos todos los días en tener nuestra casita, no muy grande pero acogedora y dedicarnos, juntos, a hacer lo que mas nos movía el alma: TEATRO. Soñábamos incansablemente en tener dos hijitos pechochos, hasta nombre le habíamos puesto- chucha, le habíamos puesto- aunque les confieso que esa idea me aterraba, sufría, tocaba madera porque a pesar de mi edad (la de cristo, pero que nadie se entere) no me sentía lo suficientemente maduro, lo suficientemente cuerdo para tener dos engendros del demonio, o sea míos pues.
En realidad, hay que ser sinceros, bajemos al llano. Primero, no tendría que brindarle a ella y al que con ilusión, ella más que yo, esperábamos que viniera. “Me botaron de la chamba, un maldito desempleado más en este país de mierda... ahora tengo que dedicarme a lo que me llena el alma y no los bolsillos”, porque, Segundo, mi única profesión era ser artista de la calle, un pobre feliz arlequín, con una ganancia que a penas alcanzaba para pagar los 2mtrs cuadrados donde vivía y seguir sobreviviendo. Es cierto que algunas veces me pagaban por salir en eso llamado TV y otras ofertitas que caen del cielo cuando uno más lo nenecita pero se los juro, por mi madrecita, que eso no alcanza, tienes que ser famosito, mediático como se dice, tener tus contactitos- huevadas- por lo menos eso pensaba. Tercero, su familia, su bendita family, simplemente eso, su familia. Pero bueno me estoy desviando del tema y no quiero hacerlos llorar con mi tele llorona mexicana de las 4PM. Ella estaba a punto de graduarse, con casi quince años menos que yo, su padre no me daba ni el dedo cuando iba a visitarla, su madre creo que me pasaba con bastante ají molido, su hermano ni me conoce, con decirles que la llamo por cel para encontrarnos una esquina antes porque ni el perro me puede ver y eso que ya llevamos tres años.
Que dirán pues: La señorita de la casa, mi novia, a punto de recibirse como Administradora, hasta la palabra es grande, en la Mayor Universidad de San no se dónde no puede terminar casada, y con dos hijos, con un actor de metro y medio con cara de culo que sólo y solo había llevado talleres para hacer reír y llorar a la gente, no puede terminar amarrada a un arlequín de sueños ilusiones varados en un palenque de parque municipal, no puede arruinar su vida manteniendo a un viejito que terminará usando pañales cuando hallan corrido los años, no puede terminar amaneciendo con alguien que quizás en ese time siga sin nada en los bolsillos, sin nada mas que AMOR para dar, sin nada mas que ARTE para ofrecer. Ahora entienden. Sí mierda tengo esa misma mierda clavada en el pecho llamada FUTURO…porque su familia dice que ella se merece lo mejor y, para ellos, yo no me encuentro en ese rubro. Ella me dice que todo está bien, mientras sonríe y me abraza para que no sienta miedo, creo que presiente lo que siento. Lo importante es que nos amamos y eso basta- me dice- pues yo le digo que el maldito amor no basta, que no es suficiente para tener una familia, que no la voy a mantener dándole besitos de moza ni tirándomela todas las noches. Creo que eso no le gusto y me recriminó que tenía el pensamiento muy machista, que tenía miedo a que ella gane más que yo, que algún día que ella llegara tarde, así me dijera la verdad, que estuvo en una reunión de negocios con altos ejecutivos en una mesa larga de vidriecito limpio yo no le creyera. A la mierda todo. Trágate tu mundito. Me voy.
Enfrascado por la rabia, exploté, me largué, escapé, huí como un vil maricón, a chupar carajo como hacen todos los hombrecitos cuando sufren del corazoncito dolido de amor. Trago, mujeres y el apoyo disque moral de los disque amigos que te dicen "ya olvídate huevón, disfruta el momento"- y sí que lo disfruté- despechado gritaba en silencio "que se meta su título de no sé que por donde menos le de el sol". El celular sonaba, sabía que era ella no quise contestar. El alcohol hizo su función. Un mensaje en mi celular apareció, lo leí, muy tarde por cierto: discúlpame, te amo y es lo único que me importa… contigo hasta la última escena, hasta el último acto, hasta la última obra de nuestras vidas, ´muac´. Demasiado tarde, ya había amanecido, desnudo, calato en la cama de una tipa del barrio que me quiso comer toda la noche, que no tiene caso mencionarla porque a las finales esta tipa no tiene la culpa de que este tipo halla cometido el peor error de su vida, de que este tipo, nueve meses después esté esperando a ese hijo que no quería tener con la única mujer que en serio lo amaba, que en serio lo comprendía, que en serio lo levantaba cuando más lo necesitaba. Todo al tacho por un momento de rabia, por no darme cuenta que el FUTURO lo hacía yo y ella, no los demás...
Ahora sentado al frente de esta computadora ya estoy terminando mi tercera obra, esta es más o menos fue la sinopsis, ¿que les parece?. A mi esposa le gusta, como buena administradora, hace números, tantea como me irá. A mis hijos no tanto porque no les gustaría que yo le haga eso a su madre en la vida real porque con ella hasta la última escena, hasta el último acto, hasta la última obra ¿Verdad mi amor? ¿Mi amor?
…Otra vez soñando, pobre, feliz arlequín…
