AÚN SIGUES AQUÍ
¿Aún sigues aquí? De pie frente a mí. Aún sigues aquí, muy dentro de mí, soportándome, aguantándome. Engriéndome, resondrándome. Somos invencibles, intangibles. Tú, la protagonista de mis sueños de amor. Yo, el amigo incondicional, el niño enamorado, la cura del dolor.
Ya es un año ¿verdad? El tiempo no importa. El calendario no cumple su función, así sea un día, un mes, un año, miles más, no interesa. Te amo. Y lo grito sin paltas. El odio se duerme si tú estás aquí, mi tristeza se apaga si ríes así, la soledad se desvanece si Aún sigues aquí. Discúlpame si fallé, si una vez me equivoqué. Discúlpeme si no la escuché, si soñaba despierto, si soñaba con usted. Te daría todo lo que tengo pero sabes que no es mucho es sólo mi corazón. Tengo miedo, pánico de perderte, de no verte.
Por las cosas que vivimos juntos, por los momentos que pasé contigo. Por los días dulces y amargos, por las noches de alegría y soledad. Por los jalones de oreja y el beso en la mejilla. Por el pan de las mañanas y el suspiro de madrugada. Por mi rebeldía, por mi cobardía. Por tus consejos, por mi desobediencia. Por tu engreimiento, por mi sufrimiento que apagas con un beso, hoy quiero que sepas que también estoy aquí. Por todo lo que nos rodea escribo estas líneas. Por ti y sólo por ti estas palabras. Hoy nueve de marzo Aun Sigues Aquí... Mamá.
Ya es un año ¿verdad? El tiempo no importa. El calendario no cumple su función, así sea un día, un mes, un año, miles más, no interesa. Te amo. Y lo grito sin paltas. El odio se duerme si tú estás aquí, mi tristeza se apaga si ríes así, la soledad se desvanece si Aún sigues aquí. Discúlpame si fallé, si una vez me equivoqué. Discúlpeme si no la escuché, si soñaba despierto, si soñaba con usted. Te daría todo lo que tengo pero sabes que no es mucho es sólo mi corazón. Tengo miedo, pánico de perderte, de no verte.
Por las cosas que vivimos juntos, por los momentos que pasé contigo. Por los días dulces y amargos, por las noches de alegría y soledad. Por los jalones de oreja y el beso en la mejilla. Por el pan de las mañanas y el suspiro de madrugada. Por mi rebeldía, por mi cobardía. Por tus consejos, por mi desobediencia. Por tu engreimiento, por mi sufrimiento que apagas con un beso, hoy quiero que sepas que también estoy aquí. Por todo lo que nos rodea escribo estas líneas. Por ti y sólo por ti estas palabras. Hoy nueve de marzo Aun Sigues Aquí... Mamá.

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